Aceites esenciales y Flores de Bach para los síntomas de la alergia al polen

Publicado en Blog
aceites esenciales alergia polen

Lagrimeo, estornudos, mucosidad o picores son algunos de los síntomas de la alergia al polen que pueden tratarse con determinadas terapias naturales, como los aceites esenciales y las Flores de Bach. No hay que olvidar que las emociones y la psicosomática juegan un papel importante en las alergias, junto con factores ambientales y hereditarios.

La primavera es una época de despertar para la naturaleza. Nos permite maravillarnos con los brotes, las flores de diversos colores y aromas, el verdor del paisaje… También de la llegada de carnosos frutos y polen de diversas especies.

Para algunas personas, disfrutar de los paseos al aire libre en esta época resulta incómodo. Debido al lagrimeo, estornudos, mucosidad o picores en la piel causados por el polen.

Podemos entender estos síntomas desde diferentes aspectos y prevenir o aliviarlos también de diferentes maneras.

La alergia se entiende como una reacción inmunitaria del organismo frente a una sustancia  inocua (generalmente después de un contacto anterior con dicha sustancia). Esta sustancia produce la aparición de signos y síntomas característicos cuando se expone a ella (por inhalación, ingestión o contacto con la piel) y son distintas a la reacción generada durante el primer contacto.

Aparte de factores ambientales y hereditarios, las emociones y la psicosomática juegan también un papel importante en estos casos.

Los aceites esenciales pueden apoyarnos en estas situaciones. Por ejemplo, el aceite esencial de lavanda «Lavandula angustifolia» y el de manzanilla azul «Matricaria recutita» pueden calmar la piel irritada y las emociones asociadas.

Para ello, podemos inhalarlos directamente o con ayuda de un difusor, aplicarlos en la piel, convenientemente diluidos en un aceite vegetal suave, o mezclarlos con un poco de bicarbonato y verterlos en el agua de baño para disfrutar de un delicioso momento de reparación y bienestar.

Además, los aceites esenciales de menta «Mentha piperita» o  de eucalipto» Eucalyptus radiata», inhalados pueden favorecer tu respiración.

También podemos adelantarnos a estas molestias primaverales aplicando diariamente en las plantas de los pies estos aceites esenciales. Mezclados, en forma de roll-on, desde el inicio de la estación.

Flores de Bach frente a la alergia al polen

Las flores de Bach también realizan una excelente labor energética desde su aplicación local.

Para ello, podemos añadirlas a un hidrolato (agua resultante del destilado de los aceites esenciales). A continuación, pulverizar sobre la piel enrojecida, inflamada, irritada y con picor.

En un hidrolato de lavanda o manzanilla podemos añadir la esencia floral Beech (haya) en alergias cutáneas agudas; Vervain (verbena) o Holly (acebo) para calmar las erupciones que producen calor e inflamación, Agrimony (agrimonia) cuando el picor nos resulta torturante o Crab Apple (manzano silvestre) como limpiadora.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Blanca Beorlegui